¡Paro Nacional!

Nunca he sido partidario de las marchas. Me parecen honestamente inútiles. Sin embargo no creo que todas las manifestaciones tengan que serlo.

Desde que yo tengo memoria no recuerdo a ningún movimiento que se haya podido mantener al paso del tiempo y que no haya sido “Llamarada de petate”, como comúnmente decimos en México cuando algo es efímero.

Esta vez parece distinto, o tal vez queremos que sea distinto. Aunque ya se ven muchas muestras de inconformidad y de oportunismo que tienden a arruinarlo todo.

Hay una famosa frase que viene al caso, erróneamente se le atribuye a Voltaire pero parece la dijo su biógrafa Evelyn Beatrice Hall; “Estoy en desacuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”.

El cobarde asesinato de Fatima y el de tantas otras niñas y mujeres tiene a la mayoría de nosotros asqueados, hartos, iracundos, paranoicos y sobretodo desesperanzados.

Pero nada ha unido tanto a todos como lo ha sido la reacción de las autoridades y su falta de empatía ante tamaño de tragedia.

El movimiento feminista y el paro al que convoca este 9 de Marzo puede ser un punto de quiebre para nuestro dolido país. Estoy convencido que las mujeres tienen la capacidad, inteligencia y persistencia para poder lograr un cambio permanente en nuestra sociedad.

Los hombres no hemos podido con el paquete. Es evidente. Cuando veo que muchos líderes les dan “permiso” a sus empleadas para asistir a la marcha queda claro que no entienden que no entienden.

¿Podremos por una vez dejar de politizar todo, y lidiar con este asunto cada quien desde su trinchera poniendo primero nuestra humanidad y dejando a un lado o en segunda instancia cualquier otro elemento con el que nos identifiquemos?

Espero que la respuesta sea sí. De otra forma esta marcha y este paro van a volver a ser uno más del montón. En nuestras manos y en nuestras consciencias quedará el futuro de todas las Fatimas que vienen.